"No hemos venido a competir sino a convivir con otras marcas". - Entrevista a Manuel García de Garcia Madrid.

24 de octubre de 2019

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Con motivo de la I edición del Programa de Formación en Organización Productiva de la Industria de la Moda (FIMOD), puesto en marcha por la Diputación de Málaga a través de Málaga de Moda y que se va a realizar en nuestra escuela, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a uno de los docentes que participarán en el programa.

Manuel García Madrid
(Villacarrillo, 1970) es socio fundador y director creativo de la firma de moda Garcia Madrid.
Premio Nacional de la Moda en el año 2016 por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.


Manuel, para empezar háblanos de los orígenes de la firma, ¿como nace García Madrid?

- La firma surgió de una necesidad. Yo venía del mundo multimarca, había tenido tienda para la que importaba productos de otros países, principalmente de Reino Unido. Era lo que se comenzó a llamar el "streetwear", cuando aqui estábamos en un mundo todavía de ropa vaquera, sobre el año 1994.

Estuve ahi desarrollándome y aprendiendo realmente el oficio, porque mi carrera profesional la he aprendido trabajando. No he estudiado moda, simplemente lo aprendí trabajando, equivocándome y aprendiendo de esos errores. Después llegó un momento de mi vida en el que quería cambiar, había pasado de la parte meramente comercial y estilística, seleccionando colecciones de otros para venderlas y pasé a hacer los primeros diseños y producirlos. Para mi ha sido muy importante diseñar pero también producir.

Siempre digo que una colección real es aquella que llega a la calle. La ropa es para vestir, para que la gente la vea y se la ponga. Creo que es el objetivo principal de este sector y de mi trabajo como diseñador.

 
La firma fue una necesidad al ver que los clientes pedían cosas que yo no encontraba en las colecciones que me ofrecian, o que no me llenaban para apetecerme venderlas. Coincidió también con que llegué a una madurez personal, en la que buscaba otro tipo de ropa, un cambio de estilo. Aquello me recordaba a cuando éramos pequeños y tu madre te llevaba a la tienda y no sabía si comprarte ropa de niño o de hombre. Me encontré de nuevo en esa situación, o ropa de chavalines o de señor mayor. Pensé que si eso me pasaba a mí, también le pasaría a los demás. De eso nace Garcia Madrid, de una necesidad.

Hay que destacar que durante un tiempo pasé de trabajar para mi mismo, como autónomo (ahora se llama emprendedor) a trabajar para una gran empresa de este país. Pensé que había cometido algunos errores de principiante y tenía que comparar. Pero en esa gran empresa también cometían bastantes errores, así que pensé que tampoco estaba haciendo tan mal las cosas.

Mantengo un espíritu independiente y yo ya no estaba para trabajar en ese momento para otra empresa. En ese punto se crea Garcia Madrid, de una noche de insomnio, sin pegar ojo, coges un lápiz y un papel y empiezas a diseñarlo todo, desde la identidad al packaging, todo en definitiva.

Después ha ido llegando el resto, mucho trabajo, más noches sin dormir y mucho esfuerzo. Pero considero que eso entra dentro de la normalidad. Cuando veo a la gente quejándose me sorprende. Siempre pongo el ejemplo de que no somos mineros, tenemos un trabajo que obviamente, tiene sus complejidades pero si trabajas en algo que te gusta y te da para vivir bien, no necesitamos mucho más.


                                                                                                                                                       -Manuel como apasionado de la historia disfrutó de las
                                                                                                                                                       huellas industriales del pasado de nuestras instalaciones.


Los ejes principales de García Madrid como marca son el trabajo, la honestidad y el desarrollo orgánico. Nosotros hemos crecido cuando hemos tenido dinero, si no teníamos pues no arriesgábamos. Siempre decimos que no hemos venido a competir sino a convivir con otras marcas. Así que hemos crecido poco a poco, trabajando en el día a día y haciendo lo que nos gusta. Y muy agradecidos al respaldo de nuestra clientela. Nosotros realizamos numerosas operaciones al año y tenemos una amplia cartera de clientes: desde los famosos con millones de seguidores, hasta todo tipo de clientes anónimos. Nos encanta publicar en nuestras redes sociales las fotos de los novios Garcia Madrid, personas que confían en nosotros y de la que acabamos convirtiéndonos en amigos. Es la parte más humana de la marca.

Esa cercanía que me permite escuchar lo que necesitan nuestros clientes y a veces, alguna que otra crítica.

Pero bueno, ¿eso también te enriquece no?

- Claro, de todo se aprende. A veces es un baño de humildad. En este mundo, al diseñador se le tiende a subir a un pedestal y creo que no debe ser así. Somos humanos de carne y hueso, lo que hacemos es solamente un trabajo.

Admiro a los profesionales de la sanidad, a los investigadores, aquellos que hacen cosas positivas para el conjunto de la sociedad. Pero los que hacemos ropa, pues la podemos hacer más bonita, con más o menos gracia pero tampoco hay que pasarse.









Por eso veo bastante positivo el que tomes el pulso de la calle en tienda y veas las inquietudes que tienen los clientes, ya no solo para tu figura con la cura de humildad que comentas, sino también desde el punto de vista empresarial, es una decisión muy acertada.


- Mi figura en el fondo fue cosa del marketing. Yo no quería aparecer en ningún momento, porque las marcas creo que tienen que ir separadas de la persona. La persona puede terminar dominando a la marca, o al revés. De hecho en instagram, que en estos momentos es la red social más creciente, las marcas crecen menos que los perfiles de las personas que estamos detrás. A la gente le interesa conocer tu lado personal, lo que te pasa, tus vivencias, tus alegrías...

Cualquier día desapareceré de la firma, creo que además será una cosa positiva y espero, porque es mi objetivo, que la marca conserve su ADN y tenga vida propia, desvinculándose de mi persona. Ahora estoy dando la cara todo el día y creé la marca pero las cosas tienen que separarse.


Ya que estamos en una escuela de negocios, quería preguntarte por el papel de la formación en el sector, y más aún, destacando que como bien has dicho al principio, tu eres autodidacta. Has aprendido a base de trabajo, ahora que ya han pasado los años ¿cómo valoras el papel de la formación?

- El papel de la formación en el sector es imprescindible. La formación, la cultura y el desarrollo del aprendizaje es la base de todo. Recuerdo cuando era pequeño no entendía la utilidad de estudiar latín. Ahora que disfruto redescubriendo la historia y el arte, veo las placas en latín y comprendo su utilidad.

La educación es muy importante a todos los niveles, también la actualización de conocimientos, estar conectados con la generación digital. La formación tiene ahí un papel importante para desarrollarte, tanto personal como profesionalmente. También te sirve para tener referencias reales de profesionales que se dedican a esto. Eso es lo que yo eché en falta al ser autodidacta en un sector tan hermético, así que valoro muchísimo una formación como la de FIMOD, con profesionales en activo que transmiten la experiencia real, con una visión 360 que te ayuda a ubicarte dentro del sector. 

                                                                                                                                           -Manuel García Madrid participó en la rueda de prensa de FIMOD junto a
                                                                                                                                           Juan Carlos Maldonado, Vicepresidente primero de la Diputación de Málaga
                                                                                                                                           y nuestra directora, Belén Jurado.



Eso es algo que notamos desde la escuela en bastantes ocasiones. Los alumnos vienen y la formación les sirve como referencia para ver en qué parte del sector se desarrollarían mejor. A veces, vienen con una idea previa y al tomar contacto con otras áreas a través de la formación, se deciden a centrarse en otra área que no imaginaban inicialmente. Se rompen esquemas.

- Claro, dentro de cada sector hay muchas profesiones. En este, puede ser que haya una que sea la más visible, pero luego hay muchas más de él. Están los de marketing, los de comunicación, que transmiten tu idea, los de producto que son super importantes, los de patronaje, que escasean... Este tipo de formaciones sirven para promover esas áreas también. Lo que está claro es que FIMOD debe ser bidireccional: que el alumno venga receptivo, pero que también sea activo para que el aprendizaje sea más rentable. Los profesores debemos ser permeables para captar lo que le interesa al alumnado y los objetivos que tienen. Obviamente, no se puede personalizar para cada caso concreto, pero si que ayuda para ver hacia donde diriges el foco.





Pasamos a tu parte dentro del programa, ¿qué te gustaría que los alumnos viesen contigo?

- Lo principal es que les pueda transmitir la realidad del sector, no quiero fantasías. Quiero que aprendan a rentabilizar y capitalizar su creatividad. Vienen con una idea y tienen que aprender a desarrollarla y vivir de ella. Cuando entras en una escuela de negocios, tu objetivo va a ser siempre profesional. Acudes a una escuela como esta y te pueden mover distintas intenciones: quieres cambiar de profesión o quieres desarrollarte dentro de ella y tomar referencias reales. En mi clase va a ser fundamental el contacto directo con la realidad del sector. Hablaremos de números, de dinero, de tejidos, de empresas... pero fundamentalmente enfocado a la realidad y rentabilidad.

Por último, ¿qué esperas de este tipo de formaciones? ¿Hacia dónde crees que va el sector de la moda? ¿Qué relación te gustaría que tuviesen los resultados de esta formación con el futuro del sector?


-
El sector de la moda está en constante evolución, siempre cambiando. Un dia te levantas y lo que ayer era maravilloso hoy puede ser menos maravilloso. Este curso está abierto para todo el mundo, pero los emprendedores, pequeños empresarios y artesanos conocerán la realidad de un sector muy importante, que representa casi el 3% del PIB de este país. Un sector fascinante que crea riqueza puestos de trabajo y patrimonio. Y en el que además pueden encontrar su futuro.

Venimos de un punto en el que la parte industrial se ha visto mermada en favor de la parte creativa. Deberíamos volver a potenciar esa parte industrial y que haya una comunión entre ambas, una linea fluida de comunicación entre industria y creatividad que conduzcan a un mismo objetivo: Generar riqueza creando belleza para vestir a la gente.




*Manuel te agradecemos tu disposición y cercanía para hacer esta entrevista.
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