Los cambios en el IVA de la venta online.- por Antonio Fernández Carrasco

25 de julio de 2019

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La creciente relevancia del comercio online es algo por todos de sobra conocido, ganando día a día cuota de mercado a las transacciones presenciales y constituyéndose como un pilar fundamental en una globalización de los mercados que avanza a pasos agigantados.

Este canal de ventas ya no sólo es utilizado por grandes operadores con capacidad de desarrollo informático y de acceso a ventajosas condiciones logísticas. Las plataformas de intermediación (los denominados “Marketplace”) han permitido que pequeñas y medianas empresas se incorporen al negocio online sin requerir de una gran inversión.

Desde el punto de vista tributario, tratándose el comercio electrónico de la gran revolución en materia de consumo de los últimos tiempos, resulta evidente su impacto en el tributo indirecto por excelencia, el Impuesto sobre el Valor Añadido.

 

En esta materia, hasta la irrupción del comercio online, la regulación de las ventas a distancia (ventas de empresarios con destino a particulares de otros Estados Miembros) se aplicaba a negocios tales como las ventas por catálogo, residuales en cuanto a utilización por los consumidores. Considerando estas circunstancias, el principio de gravamen en destino que pretende alcanzar el IVA se vio excepcionado para, en aras a evitar dificultades administrativas y de gestión, permitir la tributación en el territorio de origen de las mercancías. No obstante, alcanzados determinados umbrales de ventas, las ventas pasaban a estar gravadas en IVA en el Estado Miembro de destino.

Pues bien, este régimen de tributación en IVA en origen tiene los días contados, pues el 1 de enero de 2021 entrarán en vigor las modificaciones en el régimen de ventas a distancia aprobadas por la Directiva 2455/2017.

Con el nuevo régimen previsto en esta norma para las ventas a distancia, en las ventas de productos online el proveedor deberá repercutir IVA del país de destino siempre que sus ventas en este régimen excedan de un volumen anual de 10.000 euros considerado globalmente para el resto de Estados Miembros de la UE distintos del de origen.

Esta reducción del umbral que conlleva la tributación por IVA en el país de destino lleva aparejada una simplificación de gestión y administrativa: la liquidación e ingreso de las cuotas de IVA correspondientes a los Estados Miembros de destino –aplicando las normas de ese país de destino, entre otros aspectos, para determinar el tipo impositivo aplicable- se podrá realizar en el Estado de establecimiento del vendedor, a través del sistema conocido como “ventanilla única”, de modo que se evitarán los actuales problemas derivados de la heterogeneidad de modelos de autoliquidación, plazos, obligaciones formales, etc. entre los distintos países y se facilitará la labor de comprobación por parte de la Administración Tributaria.

Junto con estas medidas, la mencionada Directiva 2017/2455 introduce otras modificaciones enfocadas al comercio online, como la supresión de la exención de IVA para las importaciones de escaso valor (adquisiciones de bienes con valor inferior a 22 euros procedentes de fuera de la UE), que actualmente ocasiona problemas de competencia frente a las compras a operadores locales o europeos que no pueden aplicar exención en estas ventas minoristas a sus consumidores.

Asimismo, en aras a incrementar el control sobre supuestos de fraude en el comercio online, se establece la obligación para los intermediarios propietarios de plataformas de venta (Marketplace) de conservar y poner a disposición de la Administración Tributaria determinada información relativa a las transacciones realizadas a través de su interfaz, o su condición de sujeto pasivo en ciertas operaciones en las que intermedien en operaciones realizadas por vendedores no establecidos en la UE.

Sin embargo, como apuntábamos anteriormente, la realidad económica de este tipo de negocios evoluciona a una velocidad superior a la capacidad de legislar de los Estados, identificándose ya problemáticas como la determinación del verdadero origen de las mercancías en las ventas online (por la utilización de almacenes logísticos propiedad de los marketplaces para reducir sus tiempos de entrega al cliente final) que requieren de un análisis caso a caso para determinar los términos de tributación en IVA de cada operación. Todo ello va a requerir, como toda actividad económica en continua evolución, de una continua formación y actualización por parte de aquellos involucrados en los aspectos fiscales de la empresa.

Conoce más sobre el máster en el que Antonio Fernández participa como docente: